¿Hablamos de la masificación de los concursos de aceite?

Como productores entendemos la importancia de que la calidad y la excelencia sea reconocida y los concursos pueden ser un reflejo del trabajo dedicado, pero actualmente nos encontramos con una proliferación en el número de concursos.

Para dar ejemplos, podríamos hablar de unos 50 concursos internacionales y de una cuarentena de concursos nacionales

Para haceros una idea, aunque faltan bastantes, aquí unas publicaciones que recopilan:

Concursos premios internacionales: https://www.mercacei.com/seccion/131/Premios-Internacionales/ y Concursos premios nacionales: https://www.mercacei.com/seccion/90/Premios-Nacionales/ )

Es trabajo de cada productor acortar la lista de a qué concursos llevar su AOVE, pero detrás de este crecimiento, también creemos que debemos hablar de una saturación y, en muchos casos, de falta de rigurosidad profesional.

Hablamos de carencias tan graves como no saber quién forma el jurado que otorgará los premios, si son o no son profesionales del sector del aceite, en muchos casos nos encontramos con jurados compuestos por profesionales de la cocina, o profesionales del entretenimiento pero que no tienen ni han recibido una formación previa en aceites.

También echamos de menos seriedad en temas tan importantes como la trazabilidad: en muchos casos no hay un seguimiento del proceso, ni la certeza de si ese aceite es el mismo que se comercializa.

En definitiva, echamos de menos mucha transparencia.

Como pequeños productores de aceite ecológico no podemos asumir inscribirnos en un gran número de concursos.

Cada concurso tiene un coste, y si hace un tiempo el precio por cada aceite presentado oscilaba entre 50 y 100 €.  Ahora ya estamos hablando de unos 200 € la inscripción, en muchos casos, sobre todo los nuevos.

Entendemos como estrategia perfectamente válida destinar partidas presupuestarias a concursos, ya que ayudan a mantener el prestigio y, seguramente también ayudan en la comercialización, aunque tampoco queremos hacernos esclavos de un sistema que nos obligue a ganar premios anualmente para garantizar la calidad de nuestro producto.

Este sistema sobresaturado también nos lleva a intentar crear aceites que sean cada vez más pronunciados, que destaquen en concurso, pero que en muchos casos no son aceites que el consumidor final busca o pide.

Por tanto, ¿hablamos de crear aceites exclusivamente para los concursos?

¿Destinar tiempo, energía, maquinaria… a unos aceites que, muchas veces, no acaban llegando al consumidor?

Y entonces… ¿se está convirtiendo simplemente en una forma de hacer negocio?

A nosotros nos parece una oligarquía (¡nunca mejor dicho!) sólo accesible a unos pocos.

Pensamos que es necesario repensarlo, reestructurarlo, buscar la manera de encontrar una cabida que sea digna… ¿y abrir este debate quizás sería un primer paso?

 

Enlaces relacionados

Los catadores denuncian un grave intrusismo en los nuevos concursos de AOVE

https://www.mercacei.com/noticia/56223/actualidad/los-catadores-denuncian-un-grave-intrusismo-en-los-nuevos-concursos-de-aove.html